Reseña 📚Los Chicos del Valle

Aquí pueden encontrar con descuento el libro

Este es mi primer acercamiento hacia Phillip Fracassi y la editorial Dilatando Mentes, de ambos tenía muy buenas referencias, así que mis expectativas eran altas y cumplieron, en las siguientes líneas explicaré mis razones.

En primero lugar el libro como tal tiene un trabajo muy bueno de maquetación, la información adicional que brinda al final, el comentario inicial de Iván Ledesma perfecto y las ilustraciones preciosass, vale su precio, mis felicitaciones hacia la editorial que ya me enganchó solo en el aspecto visual.

Con respecto al libro, tenía una vaga noción que abordaba la temática de niños, terror religioso y un orfanato, elementos que juntos son un coctel de caos y me daban la imagen visual de algo como el Señor de las Moscas, película que ya puede brindar un pequeño spoiler de lo que ocurre, pero en esta ocasión los personajes tienen una clara influencia sobrenatural.

La trama aunque es simple e inicia de forma cliché, un sujeto llega poseído y luego pasan cosas malas, mantiene un interés en las diversas acciones que realiza cada personaje, el autor nos brinda capítulos cortos, pero con buen ritmo, dejándonos el sabor en la boca de que algo queda pendiente, un horror esta sobre nuestro personaje de turno o algo más ocurrió y no somos testigos del todo claro, esta estructura enriquece mucho la novela como hace denotar un gran manejo de la tensión por parte de Fracassi, a su vez los capítulos tienen pequeños segmentos entre ellos donde hay tiempo para acciones, introspección, interacciones entre otros personajes que tienen sus puntos de vistas de forma que se enriquece aún más, como lectores no se nos sesga en su totalidad, sino que evidenciamos diversas matices de cada personaje.

Un ejemplo es como ocurre con los sacerdotes del orfanato, ante algunos niños son figuras de autoridad, infunden miedo, padres y queridos para otros, mientras que cuando se nos brinda más la perspectivas de los adultos podemos conocer que tienen sus fallos, miedos, luchas internas e incluso la determinación que amoldó su carácter, de forma que los personajes se nos desnudan en diversos tramos en un plano propio o forzado por la entidad sobrenatural que ejecuta un papel de interrogador y funciona como quien cuestiona las creencias.

La novela tiene un inicio interesante porque diría posee un momento sentimental, de acción corta y nos inmiscuye ya en lo que sucede con el entorno, en un orfanato que se nos irá narrando sus habitaciones como si fuese un laberinto, donde cada esquina algo susurra, también se nos describe con excelencia el espacio, lo que genera que como lectores nos encontremos orientados y tensos sabiendo que en X sitios están X grupo y puede ocasionar tragedia o conflicto sus acercamientos.

En temas de ritmo me encantó que la lectura es un crescendo constante, un ir y venir de acciones con sus consecuencias, no se queda estancada, no crea conflicto absurdo, sino que las situaciones ya están cosechadas de forma previa por el carácter de los personajes, un ejemplo es que en un punto de la obra ocurre algo que parece salido de película de Michael Bay, pero la justificación de ello viene de parte de un personaje que durante varios capítulos, por comentarios de otros y con sus acciones hizo notar que le vale un pepino todo si puede cumplir lo que cree su santa tarea, de dicha forma no tenemos decisiones abruptas o cuestionables de personajes, son sucesos orgánicos que se van incluyendo de forma armoniosa, a su vez como la obra se acerca hacia su final juega con las expectativas y se mantiene por todo lo alto, en esto hago notar que el autor ejecuta bien lo que es sostener la tensión provocando emociones o la que es generada por acciones de personajes, las intercala y al avanzar páginas es mas evidenciable el rumbo de la obra y su enganche.

Con respecto a los personajes:

Peter es el niño líder junto a David, en el primer caso es un muchacho con una historia durísima y trágica, un chico que no es más que un sobreviviente que tendrá que ponerse aprueba en todo rumbo, su coraje, determinación, su fe y decisiones, es guiado por el Padre Andrew y se respalda en sus amigos con quienes busca un mejor mañana en el orfanato, su personajes es complejo y acertado, no tiene un desarrollo abrupto, en varios momentos se pasma y cuestiona que debe hacer o que le diría o haría el Padre Andrew, el autor escribió de forma inteligente el personaje, es un niño forzado a ser adulto en intervalos de tiempo que recuerda su temor infantil.

David es el segundo al mando de los niños y un personaje valioso en cuanto al grupo se refiere por sus acciones, siempre buscando contestar y defender, no tolera injusticias, es verdad que se lo retrata como bravucón, pero mantiene sus principios con el fin de defender a los más chicos, en diversas partes de la obra es quien le da aliento y el apoyo de Peter, crean una dupla que logra sostenerse en medio del caos.

Los sacerdotes son solo cuatro, de ellos el padre White es casi irrelevante, un hombre anciano que no tiene la determinación ni el coraje para enfrentar la dureza del Padre Poole que es quien dirige el sitio y la brutalidad de Johnson que es un hombre muy complejo, un personaje con muchos tonos grises en él, alguien atormentado que busca refugio para su alma, un incomprendido que cae ante la tentación no por maldad, sino por cobardía, un hombre que teme al infierno, pero cuando el demonio se le presenta acepta servirle.

El Padre Poole es en cambio un tipo duro, fue médico en la guerra, con un pasado horrible y busco cobijo en la iglesia como forma de protegerse, un hombre de coraje y con una apatía hacia las personas, su comportamiento roza la indiferencia a las personas y solo mantiene su palabra como la única válida, un personaje que aunque posee un oficio que se considera sagrado tiene unas ideas arcaicas y prefiere tomar rumbos más crudos si se enfrenta hacia el mal.

El Padre Andrew es el personaje más empático, con quien Peter tiene una relación de Padre e Hijo, es un hombre bueno de fe que desea un día mandar en el orfanato para así ser más justos y poder permitir que los niños tengan mejor trato, un hombre de valores que no duda de su fe, la pone aprueba como con Peter donde cree que la capacidad de ser tentado y rechazar solo es un ejercicio de reforzar las creencias, de tal forma su personaje es una faceta distinta de los sacerdotes que se nos presenta y es quien empuja la trama hacia adelante con su apoyo, es quien modeló la brújula moral de los chicos e impactó en Peter, tiene un momento cerca del final que roza la belleza del horror, por el contexto como los hechos concernientes.

El resto de niños se explora poco, sus aspectos y comportamientos son mencionados o mostrados, no se da mucha información de ellos, pero en ese aspecto el autor va intercalando las menciones y pensamientos de los personajes que dan su punto de vista por lo que nos permite construir una ligera figura de cómo es cada niño, un aporte mínimo, pero significativo, lo que permite que en algunos momentos son números, se transforman en seres humanos que temen y odian.

Sin más que acotar recomiendo muchísimo la novela, aborda de forma espectacular el terror religioso, los conflictos morales que pueden existir en los grupos, posee acción como situaciones sentimentales muy destacables y una buena dosis de sustos.




Publicar un comentario

0 Comentarios